Samstag, 19. August 2023

París y Nueva York y Fresedo - Capítulo 9: Cobián llega a Nueva York (1923-1925)

by José Manuel Araque


Juan Carlos Cobián fue un pianista argentino que nació en Pigüé en 1896 y creció en Bahía Blanca. Se trasladó a Buenos Aires en 1913, y en 1916 formó un trío con Tito Roccatagliata en violín y Eduardo Arolas en bandoneón. Para 1920 Cobián ya era un compositor muy exitoso, con sus tangos grabados por los más grandes nombres del género, entre ellos Roberto Firpo y Carlos Gardel. A Cobián y a Enrique P. Delfino se les atribuye ser pioneros en el Tango Romanza, un nuevo estilo de composición más melódico que contrastaba con el Tango más rítmico favorecido por Francisco Canaro. Canaro, el artista de Tango más grabado de todos los tiempos, grabó sólo un puñado de obras de Cobián.



En 1922 surgió la estrella de Cobián al unirse al sexteto de Osvaldo Fresedo en la inauguración del Club Abdullah en la icónica Gallería Güemes. Ese año grabó con Fresedo para Victor, incluyendo siete nuevos trabajos propios. Entre estas grabaciones con Fresedo destaca Los dopados: fue escrita para la obra homónima, y años más tarde el amigo y biógrafo de Cobián, Enrique D. Cadícamo, escribió la letra. Este Tango dice mucho sobre un lado oscuro del carácter de Cobián, es probable que bebía demasiado, al igual que Tito Roccatagliata, ahora violín principal de Fresedo. A principios de 1923 Cobián formó su propio sexteto con un elenco estelar que incluía a Pedro Mario Maffia y Luis Petrucelli en bandoneones, Julio De Caro y Agesilao Ferrazzano en violines, y Humberto Costanzo en el contrabajo. Este grupo grabó 35 temas para Victor ese mismo año, incluyendo el Tango Shusheta (El aristócrata) que fue inspirado por Martín de Álzaga Unzué (aka Macoco), el famoso piloto de carreras y playboy argentino que era amigo personal de Cobián y Fresedo. En mayo de ese año Macoco se convirtió en una celebridad mundial al financiar y dirigir un equipo que compitió en las 500 Millas de Indianápolis. Macoco y Cobián eran hombres de su tiempo, vivían deprisa y gastaban el dinero más deprisa.



Apenas siete meses después, en agosto de 1923, Cobián súbitamente disolvió su grupo y decidió trasladarse a Nueva York. Cobián había tenido un romance con una "cantante de coplas no tan talentosa y 15 años mayor que él", según Cadícamo. La cantante, "Concepción A." (Cadícamo oculta los nombres de algunos de sus personajes), había dejado Buenos Aires por Nueva York a principios de 1923, y escribía a Cobián frecuentemente sobre las posibilidades que Nueva York ofrecía para un músico de su talla. Cobián grabó sus últimos temas con su sexteto en Buenos Aires el 13 y 14 de agosto.

 

Es posible que Concepción A. haya tenido razón, habían muchas oportunidades. El jueves 16 de agosto Cobián abordó el vapor Pan-America de la Línea Munson. Maffia, De Caro y Petrucelli llegaron al muelle para despedirse. El Pan-America estaba lleno de fanáticos argentinos del boxeador Luis Ángel Firpo, rumbo a Nueva York para ver la legendaria pelea de Firpo contra Jack Dempsey por el título mundial de peso pesado que se llevaría a cabo el 14 de septiembre. El viaje duró 18 días, y Cobián se regaló un servicio de primera clase.

 
Concepción A. no fue al muelle en Hoboken, Nueva Jersey (al otro lado del río Hudson desde Manhattan), para darle la bienvenida el 3 de septiembre. Cadícamo dice que Cobián se alojó en el Hotel Victoria en Manhattan, pero el Hotel Victoria original fue demolido en 1914. Conjeturamos que Cobián se hospedó brevemente en el Hotel Victor en Hoboken, el único alojamiento de nombre similar en el área en ese momento. Coincidencialmente, Pilar Arcos y María Montero regresaron de Puerto Rico el mismo día de la llegada de Cobián. Y cuatro días después Ennio Bolognini, el violoncelista argentino amigo de Cobián y Fresedo, también llegó a Nueva York a ver la gran pelea.



Luis Ángel Firpo se alojaba en su apartamento en el Upper West Side de Manhattan. El bailarín Roberto Medrano visitaba con frecuencia. Cobián vino a visitar y pronto se vio rodeado de amigos argentinos. Toda Nueva York estaba llena de expectativas de la gran pelea, así como París y el resto del mundo. Dos días antes de la pelea, Firpo, acompañado de sus amigos, asistió a un evento en la sede del diario La Prensa donde fue celebrado por todos los cónsules hispanos en Nueva York. Luego, una multitud improvisada de tres mil personas lo aclamó a la vuelta de la manzana, frente a la Unión Benéfica en la calle 14, como el próximo campeón.

 

El 13 de septiembre, Firpo y sus amigos se dirigieron al restaurante de John Perona en la calle 46. Perona era italiano, y algunas fuentes afirman que vivió en Buenos Aires antes de llegar a Nueva York, y que solía ser compañero de entrenamiento de Firpo. A Firpo le gustaba mucho la cocina de Perona, y era un habitual en el restaurante, donde se unía ocasionalmente al baile de Tango.


El 14 de septiembre Firpo, sus amigos y 80,000 aficionados fueron al Polo Grounds en la calle 155 frente al río Harlem para presenciar la pelea que pasaría a la historia como leyenda. Cobián estuvo allí con palabras de aliento para Firpo. Francisco G. Ortega de Cine Mundial escribió un artículo esa semana en el que afirmaba que Firpo habría sido el campeón si se hubieran seguido las reglas, convirtiendo para siempre a Firpo en una causa célebre para los hispanos. Lamentablemente, Dempsey retuvo el título tras dos rounds brutales. Después de la pelea y una siesta, Firpo y sus amigos fueron a Perona's a bailar Tango, y al día siguiente, Firpo estuvo en la fiesta de cumpleaños de Emilia Delirio bailando con la cumpleañera. La celebración tuvo lugar en casa de Joaquín Ortega, y también estuvieron Roberto Medrano, Pilar y Guillermo Arcos, y María Montero. Firpo partió hacia Sudamérica unos días más tarde.

 


El 11 de septiembre había llegado Juan Pulido (n. 1891), un barítono canario. Desde hacía unos meses sus transmisiones de PWX Radio La Habana eran recibidas tan al norte como Atlanta. El 29 de septiembre, el Teatro Lírico Español organizó un homenaje a Pilar Arcos y María Montero en el teatro Daly de la calle 63 (entre Broadway y Central Park West). Guillermo Arcos tocó la guitarra.



En Nueva York apenas comenzaba una temporada muy ajetreada de otoño-invierno, y el cambio estaba en el aire. Macoco, el amigo de Cobián, hizo una parada en octubre camino a una carrera en Los Ángeles, y conoció y se hizo amigo de John Perona. Las películas de temáticas españolas Rosita, protagonizada por Mary Pickford, y The Spanish Dancer, protagonizada por Pola Negri y Antonio Moreno, atrajeron a multitudes de todo el país. Rosita fue presentada en el teatro Capitol en otra producción de Rothafel que incluyó a la bailarina Doris Niles, y creemos que Roberto Medrano estuvo en ese espectáculo. El 12 de octubre Emilia Delirio bailó con un tal Fidel Irazábal en un evento organizado para celebrar el Día de la Raza en Leslie Hall, en la calle 83 y Broadway. Curiosamente, se organizó un segundo evento para celebrar la misma fiesta en el Hotel Astor en Times Square, y María Montero estuvo allí. Cobián debe haber estado buscando su gran oportunidad.


El 28 de octubre fue lanzada la revista Cabaret in Cuba en Hartford, Connecticut, y se presentó en pequeños teatros durante las siguientes dos semanas. Este era un patrón recurrente, probar la revista fuera de Nueva York antes de llegar a la Gran Ciudad. Amata Grassi, una bailarina que estuvo en Buenos Aires con la gran ballerina rusa Anna Pavlova, asistió en una producción rica en castañuelas y temas españoles. La revista, que estuvo de gira durante más de dos años, decía tener una orquesta argentina, como muchos otros afirmaron durante estos años. Sabemos que Alberto Infantas estuvo involucrado temporalmente con Cabaret in Cuba, pero no sabemos en qué capacidad, si dirigió esta orquesta todo el tiempo que estuvo con ellos o simplemente tocó el violín. El principal atractivo del espectáculo era la pareja de baile de Kathleen O'Hanlon y Theodore Zambuni, quienes bailaban el Apache y el Tango. Zambuni (y a veces O'Hanlon) vestían ropa de gaucho, que ahora era de rigor, era puro vodevil.



Valentino y su esposa Natacha Rambova regresaron de sus vacaciones europeas el 9 de noviembre. Valentino estaba ansioso por volver a trabajar, y a juzgar por una encuesta realizada por el Daily News su popularidad estaba intacta, aunque había sido desafiada por el ascenso de Ramón Novarro (quien también estuvo en la ciudad en noviembre, de camino a Europa). La gira Mineralava de Valentino había sido un éxito, y para concluirla se organizó un Concurso Nacional de Belleza con la participación de las ganadoras de concursos locales en todo el país. Valentino y las reinas de belleza se alojaron en el Hotel Waldorf-Astoria en Quinta Avenida y la calle 34 (el lugar actual del Empire State Building). El Waldorf era considerado el hotel más hermoso y lujoso de Nueva York en ese momento.



La semana siguiente, Cabaret in Cuba apareció brevemente en el 81st Street Theater de B. F. Keith en el Upper West Side, así como en el Majestic de la calle Fulton en Brooklyn. El 25 de noviembre, regresando de Maryland, se presentaron durante dos días en el Orpheum de Keith en Brooklyn. Sin embargo, no hay evidencia que sugiera que Cobián colaboró con Infantas en este momento, o que Infantas colaboró con Valentino. Cabaret in Cuba partió después hacia Ohio, Indiana, Pennsylvania y Michigan, con Sarah Fisconni como directora musical.


En Halloween, la Liga Panamericana de Estudiantes organizó una recaudación de fondos en el Hotel McAlpin en Broadway y la calle 34 con la participación de María Montero. El 20 de noviembre, el McAlpin abrió una nueva pista de baile de temática española que llamaron El Patio. La señora de Robert Wright Hawkesworth, conocida desde 1915 por organizar clases de baile y bailes de debutantes, y un tal David Samuels dirigían el local ubicado en el piso 24 del hotel. María Montero fue parte del entretenimiento desde el principio, y es muy probable que fuera la encargada de traer a Cobián y su nueva orquesta a El Patio.


El McAlpin estaba a una manzana de distancia del Waldorf-Astoria. Cadícamo dice que Cobián conoció a Valentino en el Jardín de la azotea del Waldorf, donde Valentino supuestamente ensayaba para una obra pseudo-argentina llamada "El Gaucho Salvaje". La estrella le confió a Cobián que lamentaba no tener verdaderos músicos argentinos en su banda de tango.



El certamen de Mineralava tuvo lugar el 28 de noviembre en Madison Square Garden, entonces situado en la avenida Madison y la calle 26. Siete mil fanáticos pagaron boletos de $1 a $5 para ver el espectáculo, que contó con la Orquesta de Paul Whiteman .



Cadícamo también dice que Cobián aconsejó a Valentino sobre el Tango adecuado para bailar en el Garden (El choclo, por supuesto). Una banda "argentina" tocaba (¡con un banjo!), y contrario a la afirmación de Cadícamo, Cobián no estuvo al piano. Valentino y Rambova viajaron de nuevo de Nueva York a Francia 10 días después. Tras haber asegurado un contrato para volver al cine en febrero, Valentino fue a pasar la Navidad en la Riviera francesa.



A finales de noviembre, Juan Pulido hizo su introducción formal a Nueva York en el Daly's con la zarzuela La Cara de Dios, con Pilar Arcos y José Moriche. Durante el resto de la temporada de invierno actuaron en Daly's con la compañía del Teatro Lírico Español en obras como El Pobre Valbuena y Las Corsarias. Pulido cantó dúos con Arcos, y ella probablemente lo llevó a los estudios de Columbia. En esos días Columbia introdujo la Serie 2000-X con un nuevo diseño de etiqueta verde sólido, aunque siguió emitiendo discos de la Serie C por un tiempo. No está claro si el cambio de etiqueta señala la introducción de la nueva tecnología de grabación eléctrica, que seguramente ya se estaba discutiendo o en progreso. Pronto el micrófono de cinta cambiaría el panorama, surgiría un nuevo tipo de cantante, uno que no necesitaba pura potencia vocal para alcanzar la aguja de grabación.



Cobián se quedó en El Patio con Montero, tocando junto a artistas como la cantante de cuplé Trina Varela y el grupo Los Trovadores de Sevilla. El Patio servía cena a las 10:30 PM antes de comenzar el espectáculo. Había un thé dansant los sábados a las 4 PM. El 5 de enero de 1924, La Prensa escribió sobre el lugar y elogió a Cobián, señalando su merecida popularidad atribuida a "su buen gusto en la selección de los números de baile y la perfección en la ejecución de su orquesta". El lugar era precioso, a Cobián debe haberle recordado el club Abdullah, especialmente la clientela aristocrática y elegante.



Los circuitos de vodevil estuvieron muy activos en 1924, aunque el vodevil en sí era una forma moribunda. Actos de Tango y Apache se presentaban en todas partes, y probablemente como consecuencia directa del Tour Mineralava. La revista Land of Tango, con Alberto de Lima y una bailarina española conocida como Petit Marita, había recorrido con éxito la costa oeste y ahora se dirigía hacia el este. En febrero, Mlle. Delirio y Fidel Irazábal lanzaron una nueva revista en Hartford en la que decían incluir otra orquesta argentina. Es posible que Alberto Infantas fuera parte de la revista de Delirio.


Cabaret in Cuba regresó a Nueva York con O'Hanlon Zambuni y Sarah Fisconni del 21 de febrero al 2 de marzo de 1924 en el legendario Hippodrome. El Hippodrome era enorme, un templo para el Rey Vodevil, y con los años fue el escenario donde muchos artistas de tango tocarían en Nueva York. Estaba ubicado en el lado este de 6ta Avenida entre las calles 43 y 44, a una manzana de Times Square. Poco después, Cabaret in Cuba partió nuevamente de gira hacia Washington DC, Nueva Jersey y el norte del estado de Nueva York.



En El Patio, la temporada fue muy ajetreada. El 22 de febrero hubo un Baile de Disfraces muy comentado. El evento fue patrocinado por el cuerpo diplomático en la ciudad "para promover relaciones cordiales entre Estados Unidos y los países latinoamericanos". El popular comediante Eddie Cantor se disfrazó de toro, y el actor Leo Carillo hizo de toreador en una hilarante corrida de toros. También hubo un Desfile de Mantillas y un Concurso de Tango.



El 3 de marzo de 1924, Concepción Ayala regresó a Nueva York desde Río de Janeiro en el Western World. Viajó en compañía de su hija, Concepción (Conchita) Vila, de 17 años, y Esteban Palos. Palos también era un bailarín y coreógrafo español, y a Ayala le interesaba avanzar la carrera de baile de su hija. No tenemos certeza de su paradero desde que "Concepción A." dejó plantado a Cobián en Hoboken el mes de septiembre anterior. Suponemos que fueron de gira a Sudamérica, y referencias indirectas las sitúan en Uruguay y Chile, pero no hallamos evidencia de que estuvieron en Argentina. Sin embargo, en su formulario de inscripción en Ellis Island declararon que eran "amigas de Juan Carlos Cobián" y que su dirección era 248 West 51st Street. Cobián vivía a media cuadra del Capitol Theater, lo más cerca posible de toda la acción de Broadway. Cobián y Ayala siguieron siendo amigos.



El Patio era un local con un repertorio mixto. El jueves 13 de marzo los clientes bailaron Jazz con la banda Savoy-Havana, un grupo de músicos estadounidenses que tocaban en el Hotel Savoy de Londres y llegaban al McAlpin por una transmisión de radio de onda corta. El 22 de marzo, al llegar la primavera, Cobián compartió el escenario con el legendario banjista John Nelson Hall, alias Sleepy, en el Baile del Té El Patio. Hall, de Great Falls, Montana, era estudiante de último año en la Universidad de Yale, e incluso antes de graduarse tenía una gran demanda como virtuoso de su instrumento. Había formado su propia banda de jazz, la Collegiate Orchestra, y estaba en Nueva York invitado por Lee Shubert para tocar por una sola noche en el Winter Garden. En Yale Hall fue el líder del Banjo Club, una rama del Glee Club (cantantes), y conoció y se hizo amigo del entonces saxofonista y alumno de segundo año Rudy Vallée. Vallée estaba en Yale desde septiembre y ya era bien conocido en toda Nueva Inglaterra por su trabajo con bandas de jazz y como solista. Hall es casi seguramente el eslabón perdido en la conexión entre Vallée, Cobián y el Jazz. En septiembre, Vallée se tomó un año sabático de Yale y fue a Londres para unirse a la banda Savoy-Havana.



El 22 de marzo la prensa también informó que María Montero ahora bailaba con Roberto Medrano. Estos interpretaron un "Schottische Español", una combinación de Chotis y Tango que fue presumiblemente popular en Europa, ya que era fácil de aprender. Medrano también enseñaba en un estudio en la calle 49 y a veces bailaba con Doris Niles , bailarina principal en el teatro Capitol. La prensa hablaba del baile de Tango de Medrano en particular, que era "muy superior al de Valentino". Medrano y Montero bailaron ocasionalmente durante el resto del año en el teatro Mark Strand.



La misma semana Arcos, Pulido y Moriche viajaron a Tampa, Florida, hogar de una gran población cubana y española, así como un centro para la industria tabacalera con un importante vínculo marítimo con La Habana. Se presentaron en el Centro Asturiano en una producción de la zarzuela La canción del olvido, y permanecieron en Tampa durante el resto de la temporada. Mientras tanto, Addison Fowler y Florenz Tamara, un equipo especializado en baile que tocaba principalmente en el Medio Oeste y el Oeste, bailaban un tango "simplificado" en el musical de Broadway Lollipop. Fowler y Tamara estaban asumiendo el viejo reto de presentar un Tango que atrajera a las masas. Las noticias de la Convención Internacional de Maestros de Danza que tuvo lugar en París a principios de ese año fueron inquietantes: los franceses ahora bailaban un "Nuevo Tango" que era diferente del que impulsó la Tangomanía diez años antes. Se decía que este Nuevo Tango era francés y reemplazaba al viejo Tango Argentino, aunque esta afirmación es discutible, ya que París tenía muchos músicos y bailarines argentinos en ese momento. Uno de los cambios más notables en el "Tango Francés" fue la ausencia de la "Corte" (Cortez). Curiosamente, la propuesta de Fowler y Tamara incluía un Corte. Al igual que otros tangos propuestos en esos años de transición, el Tango de Fowler y Tamara no ganó el favor del público.



Por cierto, Maurice Mouvet estuvo en la ciudad desde septiembre de 1923 hasta febrero de 1924, aunque esta vez Maurice no obtuvo un solo titular sobre su baile. Harry Pilcer también estuvo brevemente en Nueva York desde abril hasta mediados de mayo de 1924, presumiblemente buscando una compañera de baile, pero regresó con las manos vacías a París. En este punto, ambos artistas pueden haber estado mostrando su edad, y también deben haber estado trabajando duro para tratar de mantenerse al día con los cambios en los "estándares" de baile del Tango.

En mayo se organizó un el "Baile de las Flores" en El Patio que fue bien recibido. Como en ocasiones anteriores, la lista de asistentes incluía muchos aristócratas y diplomáticos latinos en Nueva York. El mismo mes, la prensa también informó que Anna Pavlova visitó El Patio y elogió el baile de la pareja haciendo "elaboradas danzas españolas". El Patio había sido un éxito, pero a medida que la temporada llegaba a su fin, la gerencia no renovó el contrato y el lugar fue cerrado. Algunos comentaron que la Prohibición seguía poniendo límites a la diversión. Después de El Patio, Medrano bailó brevemente con la talentosa artista Rosa Rolanda en la pequeña revista Round The Town at the Century Roof en Central Park West y la calle 62. ¿Le había dado Medrano la espalda al vodevil? ¿Estaba tratando de irrumpir en un mercado de gama más alta? ¿O se había visto afectada su posición con los empresarios de vodevil?


Los lentos meses de verano regresaron y nuevamente llevaron los actos de vodevil a un estado de cambio. Habiendo regresado al noreste, Alberto de Lima y Petit Marita concluyeron su compromiso en Land of Tango con presentaciones en el teatro Keeney's de Brooklyn y en Proctor's en la calle 58. Delirio e Irazábal ahora colaboraban con Anton Scibilia y habían cambiado el nombre de su revista a Dreamy Spain. A su vez, Scibilia estaba manejando demasiados actos o demasiados artistas. Para el 21 de julio había fusionado las dos revistas en una más grande que bautizó Land of Joy. La nueva revista, con Delirio e Irazábal en los papeles principales, se estrenó en el Orpheum de Allentown, Pennsylvania. También tenía el guión trillado del comediante persiguiendo señoritas, pero Scibilia agregó escenas y aumentó la historia. Scibilia jugó con la idea de una segunda revista a la que llamó Cubanola que fracasó rápidamente. Pronto Delirio e Irazábal dejaron la abarrotada revista y se fueron al Pantages en el oeste, resucitando Dreamy Spain. Scibilia los reemplazó con la recién llegada Mary Louise Hanrick y el bailarín español Vincent Martínez (¿Vicente?), un veterano de los circuitos de vodevil.



Otros artistas españoles también estaban viendo cambios. Pilar Arcos decidió mudarse a Cuba por un tiempo tras una gran carrera en Tampa, y Pulido y Moriche regresaron a Nueva York. Sabemos que en algún momento Concepción Ayala viajó a México o Cuba, donde el letrista de Tango Luis Martínez Serrano conoció a su hija Conchita y le dedicó la canción ¿Dónde estás, corazón?. Serrano fue de Cuba a México a principios de junio y co-dedicó la canción a la eminente pianista cubana Flora Mora, discípula de Enrique Granados. La "canción mexicana" (como fue compuesta originalmente) fue estrenada en el Teatro Regis de Ciudad de México en 1924, en la revista "México a la vista". El argentino Augusto P. Berto lo adaptó aTango en 1927. Es posible que Concepción y Conchita formaron parte de la revista de Serrano. 



En realidad, dónde fue Cobián ese verano es un misterio, debe haber estado buscando nuevas oportunidades. The Clipper, un periódico que cubría las incidencias de la industria de entretenimiento en Nueva York, tiene el 14 de junio como el último listado de Cobián en el McAlpin. Firpo regresó a Nueva York ese julio buscando una revancha con Dempsey. En agosto Cabaret in Cuba con Luis Alberto Infantas estuvo en el teatro Rialto en Glen Falls, Nueva York. Firpo se unió al elenco para una foto, y la prensa lo llamó "un amigo personal del Sr. Infantas". Firpo se acobardó cuando se le pidió que bailara en público. Y tampoco consiguió su revancha.


La transición de la tecnología de grabación de bocinas acústicas al nuevo proceso "eléctrico" ocurrió gradualmente de 1924 a 1926; la agitación era palpable. Acaso las marcas pequeñas eran ágiles y tenían el conocimiento, y las marcas más grandes no, y estaban luchando por adaptarse. O acaso fue al revés, y las marcas más pequeñas luchaban para invertir en nuevos equipos. Estas condiciones pueden haber dado ventaja a los artistas para grabar para múltiples sellos al mismo tiempo. Moriche y Pulido comenzaron a grabar para Victor en septiembre de 1924, con Nathaniel Shilkret y Eduardo Vigil y Robles como directores. El emprendedor Moriche también grabó para las marcas de nicho Vocalion y Okeh. Durante los cinco años siguientes, los artistas pudieron hacer este truco; a veces la misma canción era grabada por el mismo artista para diferentes sellos con solo unos días de diferencia. Tanto Pulido como Moriche cantaron para Victor regularmente hasta 1929, grabando un promedio de 50 canciones al año. Pulido grabó significativamente más tangos que Moriche, aunque para estar seguros, los Tangos no eran la principal fuente de ingresos de ninguno de ellos. También grabaron muchos dúos juntos.


Al regresar a Nueva York, la temporada de otoño parecía más lenta que el año anterior para todos. La escena musical y teatral española en particular era mucho más tranquila, un hecho que se puede atribuir en parte a la ausencia de Pilar Arcos. También fue una señal de que la Ola de Valentino estaba cayendo. El 23 de septiembre Cortez y Peggy, los bailarines de salón y Tango, regresaron de Francia. Cortez y Peggy también estuvieron en París en 1922, y ya estaban familiarizados con el "Tango francés" y con las orquestas argentinas populares al otro lado del Atlántico. Justo después de su éxito en París y Londres, decidieron probar una auténtica orquesta argentina en Nueva York. Unos días antes de su presentación, Cobián recibió la noticia de la muerte de su antiguo socio Eduardo Arolas en París; fue un presagio que no pudo ignorar. El 12 de octubre Cobián, Cortez y Peggy se presentaron en el Hippodrome. Dos semanas más tarde tocaron en el Orpheum de Brooklyn. Fueron compromisos cortos, pero Cobián forjó una nueva relación laboral con un par de bailarines que eran bien conocidos en los Estados Unidos y en el extranjero. Y obtuvo sus credenciales de la Asociación Nacional de Vaudeville para el año.



Medrano bailó en el Fay Follies, un pequeño local en la calle 54 que acogía la multitud después del teatro. Lillian Lorraine era la atracción principal, aunque la ex chica de Ziegfeld Follies había visto años mejores, y el lugar cerró poco después. Ese otoño Medrano también bailó con María Montero en el Strand acompañando la nueva película de Valentino, A Sainted Devil. La película fue un fracaso, uno de varios en el regreso de Valentino, un hecho que muchos atribuyeron a la intromisión de Natacha Rambova. Poco después, Montero, con Amata Grassi, se fue a Chicago, donde estrenó una nueva versión revisada del ballet El amor brujo de Manuel de Falla. A principios de diciembre Cabaret in Cuba, con Infantas, tocó brevemente en Nueva York en el teatro Riviera de la calle 96. 



La Orquesta Cobián volvió a tocar en el Hipódromo, desde Navidad y por dos semanas acompañando a los bailarines ingleses Annette Mills and Robert Sielle. Mills y Sielle eran asiduos al club nocturno Ciro's de Londres, una imitación del Ciro's de París. La prensa señaló que los clubes nocturnos ahora estaban de moda en Londres, donde el Príncipe de Gales salía a bailar a Ciro's. Y resaltó cuán diferentes eran las actitudes en Europa, donde la gente no bailaba hasta el amanecer como lo hacían en Nueva York. En la primavera de 1922 un tal Carlos Cruz viajó a Londres para enseñar el "nuevo Tango" que era tan popular en París, y organizó una conferencia para estandarizar los pasos de baile. Se discutió el Tango "1912 vs 1920" (mientras escuchaban discos), y los expertos notaron el ritmo más marcado en este último. Sin embargo, el foxtrot y el vals seguían siendo los favoritos ingleses. El único acuerdo al que llegó la conferencia fue señalar que el nuevo Tango estaba en tiempo 2-4 con el acento en el primer tiempo del compás. En una carta abierta al diario Pall Mall, la profesora Alice Vandyck comentó que el Tango era "totalmente inadecuado para el temperamento inglés promedio". Vandyck agregó que "el bailarín de salón no es un intérprete", "no quiere asumir un papel e imitar una emoción o una característica que le es ajena", "su deseo es divertirse naturalmente". Cuando Mills y Sielle regresaron a Inglaterra desde Nueva York, se les atribuyó la introducción del Charleston.




La apertura del local de Ciro's en Nueva York tuvo lugar el 30 de diciembre, mientras Cobián todavía estaba en el Hippodrome. El club nocturno estaba ubicado al lado de Carnegie Hall, aunque la dirección se anunciaba como 141 West 56th Street (el lugar actual de la Metropolitan Tower), una entrada más discreta, ya que este era un lugar para personas poderosas e influyentes. Cobián, Cortez y Peggy compartieron escenario con la muy popular banda de jazz de Ben Bernie y su Orquesta del Hotel Roosevelt. Cobián llamó a su nueva banda Los Argentinos de Ciro's. La prensa notó la excelente orquesta de Tango y comentó que el Tango estaba en auge en Europa. El 31 de enero el periódico The Billboard publicó una reseña del lugar, contrastando el sonido y la energía del Jazz de Bernie (su orquesta de 9 instrumentos incluía dos violines, dos saxofones, corneta, banjo, viola, percusión y piano) con la orquesta de Cobián, quien dirigió desde el piano acompañado por un sólo violín, dos cellos, un acordión y percusión (el único músino no-sudamericano era el percusionista). Sin embargo el programa no duró mucho, Cortez se vio envuelto en una fea pelea de divorcio (no estaba casado con Peggy), y es posible que esto precipitó el final del compromiso. Fueron reemplazados por Clifton Webb y Mary Hay.



Land of Joy nunca llegó a Nueva York. En enero de 1925, Vincent Martínez fue reemplazado por el bailarín mexicano José Ramón Reachi en West Virginia. Martínez fue a Miami para unirse a Conchita Vila y alcanzaron el éxito bailando en el Venetian Casino de Coral Gables y en otros. La gran compañía española incluía a la gran tonadillera Amalia Molina, también establecida en Nueva York desde 1922. Conchita era conocida ahora como "La Vila". Vila y Martínez estuvieron en Miami hasta la primavera y luego se mudaron a Cuba, donde actuaron con los New York Follies en el Teatro Cubano, el Campoamor y otros. En ocasiones acompañaban a cantantes como Príncipe Cubano y Teresita Zazá, o a actores notables como Arquímedes Pous. Sin embargo, no vieron a Pilar Arcos en La Habana, ya que esta había partido cuando llegaron. Se quedaron todo el verano en Cuba.



En enero de 1925 Cabaret in Cuba pasó unos días en el B.S. Moss Flatbush Theater en la avenida Church de Brooklyn. Sus compromisos en Nueva York fueron cortos, así como su tiempo en el escenario también, y la Orquesta de Infantas apenas aparecía en los créditos. Cabaret in Cuba luego pasó a Inglaterra, donde se produjo un incidente diplomático menor cuando el cónsul cubano en Londres, Raúl Mejer, se quejó del violento asesinato y la escena de baile hasta la muerte que era el clímax del show. Claramente la danza Apache era exagerada; el cónsul dijo que "tergiversó al pueblo cubano". Acaso eso no fue lo único que se tergiversó; sin embargo, la historia ayudó a vender aún más boletos.



Cobián salió finalmente de gira, aunque los circuitos de vodevil ya estaban cansados del Tango. Casi parece que tomó esta ruta porque no tenía otra opción; éste no era el lugar natural de Cobián, y debe haber visto la advertencia en la pared: los días del vodevil estaban contados. El 5 de marzo se presentó con Cortez y Peggy en el ahora desaparecido Rialto Theater en Poughkeepsie. Curiosamente, el grupo de Cobián usó el sobrenombre de "Havana Orchestra ", e incluía un tenor. Cortez y Peggy se habían mantenido juntos pese a la mala prensa generada por el divorcio de Cortez. Pero su compromiso principal ahora era un musical en Brooklyn y Cobián no era parte de sus nuevos planes, por lo que su participación en Poughkeepsie fue tangencial o temporal en el mejor de los casos.



El 22 de marzo Cobián y la pareja de baile española Los Marinos tocaron en el Riviera Theater de Brooklyn, acompañados por José Moriche. Cobián tuvo desde entonces una relación duradera con Moriche, presentándose juntos varias veces en los años siguientes, lo cual es sorprendente teniendo en cuenta el limitado repertorio de Tango de Moriche hasta entonces. El 20 de abril Cobián, Moriche y Los Marinos estuvieron en el Keith-Albee's de Baltimore, Maryland, y el 25 estuvieron en el Lyric Theater de Richmond, Virginia. Y luego, a principios de mayo, regresaron a Brooklyn en el teatro Flatbush. Del 7 al 11 de junio estuvieron en el New Brighton Theater en Coney Island, y el 8 de junio presentaron un espectáculo en Newark, Nueva Jersey.



A estas alturas, Cobián debe haber escuchado las noticias sobre el éxito rotundo que tenía Francisco Canaro en el Club Florida de París desde abril. Seguro pensó que había una forma mejor de llegar a una audiencia que tocando en teatros de vodevil. Moriche y su compañía se pasaron al circuito de Pantages, y el 20 de junio estuvieron en Toronto, Canadá, y el 12 de julio en el Chateau Theater de Chicago. Cadícamo dice que Cobián pasó un mes en Chicago, y aunque Cobián no es acreditado por su nombre, y el compromiso en el Chateau en sí fue corto, especulamos que Cobián estaba con Moriche. Luego Moriche y Los Marinos se trasladaron al Medio Oeste, pero Cobián ya no estaba con ellos. Moriche regresó a los estudios de grabación de Victor en Nueva York a finales de agosto.



En la aún más lenta temporada del verano de 1925, la revista Land of Joy de Anton Scibilia terminó su carrera en Pennsylvania. Y el 15 de julio María Montero estuvo en una proyección de la nueva película de Douglas Fairbanks, Don Q (Hijo del Zorro). El evento en el Globe Theater de Manhattan fue transmitido por radio por la estación WOR de Newark e incluyó discursos, entre ellos uno de Montero alabando a su tierra natal de España. Siguió una pequeña parte musical con Juan Pulido acompañado por la orquesta de Cobián. Pulido no estuvo lejos de Nueva York demasiado tiempo o con demasiada frecuencia en esos años, probablemente debido a su calendario de grabaciones para Victor.



De acuerdo con la investigadora Ángeles Cruzado, Montero había estado en una nueva temporada de El Patio, pero ni Medrano ni Cobían estaban allí. Y en primavera Montero estuvo en Chicago otra vez pero sin Medrano, quien más bien bailó con Catherine Crandall en el Embassy Club, y seguía enseñando Tango. Su alumna favorita era Donna Landwher, una joven bailarina de Michigan e hija de un rico industrial. Donna había llegado a Nueva York alrededor de 1923 para perfeccionar su arte y estuvo brevemente con las Ziegfeld Follies. En agosto de 1925 Medrano y Donna se presentaban juntos en Miami. En septiembre, Medrano apareció en una presentación de Don Q en el Strand con Mlle Klemova, que era una de las habituales en el Strand cuando bailaba con Montero. Pero su unión más duradera resultaría ser la de Donna; poco tiempo después se casaron.



Ese mismo agosto, en una reveladora entrevista con The Miami Daily News, Medrano se había metido un poco en la discusión pública sobre el baile del Tango. Dijo que los pasos habían cambiado recientemente, como parecían indicar las noticias de París, y que en Estados Unidos el Tango sólo se hacía en el escenario. En su tierra natal, dijo, todos los hombres se tomaban el tiempo para aprender a bailar correctamente; en Estados Unidos los hombres "siempre tenían que ir a la oficina para ganar unos miles más". Su consejo: "Nada en el baile es más difícil que empezar con una nueva pareja. Antes de que dos personas puedan bailar juntas, deben entenderse. A menos que lo hagan, es mecánico, y cuando es mecánico, no es bailar. Se necesitan seis meses de práctica antes de que dos personas puedan presentarse juntas en público. Deben aparecer tres años antes de que sean buenos, y cinco años antes de que sean perfectos".


En 1925 había bastantes lugares para aprender y bailar Tango en Manhattan. Don Leno era aún el maestro más conocido, especialmente tras su afirmación de que enseñó a Valentino a bailar. El Tango no era tan popular como lo había sido antes de la guerra, y ahora se enfrentaba a la formidable competencia del jazz. El español Joaquín Ortega y el francés Fred LeQuorne también enseñaban Tango. Y había instrucción privada por parte de algunos actores menores. Los clubes sociales ocasionalmente realizaban concursos de baile de Tango.

 

 


En julio de 1925 Carlos Cruz encargó la grabación de dos temas para ayudar a sus clases de Tango. Cruz zarpó desde Liverpool a Nueva York en diciembre de 1923 y trabajó invitado por Evelyn Hubbell, quien enseñaba "el Tango francés simple" desde 1922. Aparentemente la clientela de Cruz en Nueva York era principalmente del tipo que pagaba por instrucción individualizada. Cobián se sentó al piano y grabó dos nuevas obras, participando también en la discusión sobre cómo era el Tango "auténtico". Estas grabaciones "muestran el tempo y el ritmo exactos" del Tango argentino.


El verdadero nombre de Carlos Cruz era Carlos Bareiro-Pereyra. Fue un paraguayo radicado en París desde 1913 que escribía para la revista argentina Fray Mocho. Bareiro también trabajaba en Nueva York con Fred Lequorne en el Broadway Central Building, el mismo lugar donde anteriormente estaba situado el Club Maurice, y al cruzar la calle del recientemente abierto Club Mirador. En septiembre asistió a la convención de la Asociación Nacional de Maestros de Danza en Cleveland con los discos de Cobián en la mano, y presentó su nuevo manual sobre el baile de Tango. En su libro, Bareiro afirmó que un niño podía aprender Tango en dos horas. Su Tango se reducía a cuatro pasos fundamentales – la Marcha, la Media Vuelta, los Pasos Cruzados y el Paseo, pero enumeró 15 pasos adicionales (opcionales). Al igual que Fowler y Tamara, el estándar de Bareiro no se mantuvo del todo, aunque lo usaron algunos bailarines conocidos de Tango como Victor Silvester de Londres. Poco después de presentar su obra, Bareiro regresó a París. 



A fines de agosto Cobián estuvo en Chicago acompañando a María Montero y al tenor mejicano José Mojica en la apertura del fastuoso Uptown Theater. Ese mismo mes las noticias de París todavía estaban salpicadas de historias sobre la nueva fiebre del Tango que se apoderó de la capital francesa desde la llegada de Canaro. Incluso Londres había caído bajo la nueva "Argentinitis", y el Príncipe de Gales viajó a Buenos Aires. Los antiguos socios de Cobián, De Caro, Petrucelli y Maffia ahora lideraban sus propias orquestas, llenando el vacío dejado por Cobián y Arolas. De Caro tocó para el Príncipe, quien bailó Tango e incluso se llevó un bandoneón a Londres. Se suponía que Nueva York vendría después. A principios de octubre murió Tito Roccatagliata en Buenos Aires, el vicio se llevó lo mejor de él. Después se pierde por completo el rastro de Cobián.




Notes


1. Esta es una de las pocas grabaciones de Cobián por Canaro, el magnífico Tango de 1920 Pico de oro. También, el Tango Nobleza de arrabal, compuesto e interpretado por Canaro en 1920. Canaro también grabó Letanía de Cobián en 1927.


2. John Perona también es legendario. En 1929 abrió el Stork Club junto a Sherman Billingsley en 132 W 58th Street. Luego, en 1931, Perona se separó para abrir el club nocturno El Morocco. Ambos fueron lugares exclusivos en Nueva York durante las siguientes tres décadas, conocidos por su exclusiva clientela de estrellas de Hollywood, ricos y famosos. En sus inicios, ambos lugares sortearon la delgada línea de la Prohibición. Se ha sugerido que Martín de Álzaga Unzué invirtió en una o ambas empresas.


3. Los registros digitalizados por la Fundación Heritage son una gran ayuda en la investigación de la Historia del Tango en Estados Unidos, documentando las entradas al área de Nueva York a través de Ellis Island (cerca de la Estatua de la Libertad). Pero hay muchos huecos que Tampa ayuda a explicar: muchos de los artistas que llegaron a Nueva York en esa época lo hicieron a través de la conexión La Habana-Tampa. Lamentablemente, no tenemos registros de este ajetreado puerto de entrada.

4. Es muy difícil notar la diferencia en el proceso de grabación en los discos de 1923 a 1926 escuchando grabaciones de 78 rpm de Columbia, y esto tal vez fue intencional. Las discográficas no querían salir diciendo "este nuevo proceso suena mucho mejor que el anterior" por temor a malograr el mercado de grabaciones viejas. Y tal vez la diferencia no fue tanta al principio, aunque las grabaciones eléctricas finalmente sonaron mucho mejor que las acústicas.

5. El Glee and Banjo Club de Yale fue formado al menos 58 años antes de que Sleepy Hall llegara a El Patio. En la década de 1920 recorrieron la costa este cada diciembre, tocando hasta 20 ciudades en una serie de conciertos navideños que fue muy popular. Sleepy era parte de una nueva generación de músicos que hicieron que la gente no solo escuchara, sino que bailara. Su orquesta de Jazz grabó con muchos cantantes no acreditados por Melotone, el sello económico de Brunswick, entre 1930 y 1931. Se dice que Rudy Vallée grabó con él, aunque aún no encontramos tal grabación. En la Navidad de 1923, The Baltimore Sun escribió sobre Sleepy:


La actuación alcanzó su clímax cuando Sleepy Hall sacó su banjo "mágico". Es alto y lánguido, al igual que su banjo. Se sentó, se envolvió alrededor de su banjo, sonrió y se fue a dormir. El banjo mágico se tocaba solo. Sonaba como una banda de Jazz.



6. Aquí hay dos pasos adicionales en el Tango de Fowler y Tamara. ¡Ah, la hamaca!



7. Como sello, Okeh no fue solo marca "de nicho", sino decisiva en el auge del jazz.






Agradecimientos


1. Enrique Binda


2. The Library of Dance by Nick Enge & Melissa Enge
    https://www.libraryofdance.org/manuals/1925-Cruz-Tango_(NYPL).pdf


3. Aníbal Kravchik


4. Dick Spottswood


5. Leonardo Palludi


6. Michael Lavocah


7. Camilo Gatica


8. Mark John


9. Iván Araque por la traducción



Bibliografía


1. Enrique Cadícamo's "El desconocido Juan Carlos Cobian"

   SADAIC / Colección Testimonios


2. El blog Daytonian in Manhattan
    http://daytoninmanhattan.blogspot.com


3. La biografía de Tito Roccatagliata por Néstor Pinzón para TodoTango

    https://www.todotango.com/english/artists/biography/941/Tito-Roccatagliata





Dedicatoria


A mi hermosa Lola