Samstag, 19. August 2023

Paris y Nueva York y Fresedo - Capítulo 14: El primer viaje de José Bohr a Nueva York (1925)


by José Manuel Araque 

José Bohr (Yosep Böhr) nació en Alemania en 1901, y creció en Punta Arenas, Chile. Se mudó a Argentina a mediados de 1921 con la intención de hacerse un nombre en el cine, y cuando Federico Valle hizo la película Patagonia, a Bohr se le ocurrió escribir un shimmy para promoverla. Lo compuso bajo el pseudónimo de Francois Poil. La orquesta de Roberto Firpo lo grabó para Odeon a principios de 1923, lanzando a Bohr a una carrera en música. La fortuna estaba del lado de Bohr, o más bien en el lado A de este disco que contenía el popularísimo Tango Buenos Aires.

Bohr tocaba el piano un poco, cantaba aún menos. Leyendo sus memorias, "Desde el Balcón de mi Vida", es evidente que lo que le faltaba de talento lo compensó con ambición, entusiasmo, y confianza en si mismo. También era un genio para promocionar en los medios. En 1923 consiguió un trabajo vendiendo pianos para Casa Castiglioni, donde descubrió por accidente las posibilidades del serrucho como instrumento musical, y esto llamó la atención de otro artista de Odeon, Francisco Canaro. Canaro dirigió la orquesta mientras Bohr tocaba el serrucho en una extraña pieza compuesta por Bohr titulada Tut-Ankh-Amon. Bohr subtituló la pieza "Paso del Camello" (Camel Step), algo que recordaba los días en los que se inventaron bailes inspirados en animales, y también una indicación que Bohr estaba muy al tanto de lo que sucedía en los Estados Unidos, en donde un baile similar estuvo en las noticas por corto tiempo ese mismo año. 

La ocurrencia fue exitosa, y Bohr se hizo famoso de la noche a la mañana. En 1924 y 1925 fue, según sus propias palabras, "el niño mimado de Buenos Aires", para pesar de músicos establecidos como Julio de Caro y Agustín Magaldi, que abiertamente expresaron reservaciones acerca de su talento. Bohr compuso unos pocos Tangos, y algunos fox-trots y shimmys para la Canaro Jazz Band (algunas adaptadas de piezas de compositores estadounidenses). Con el joven Lucio Demare fue co-autor de Melodía de amor. Demare también le dedicó el shimmy Mister Bohr.

 


Un día, mientras tocaba su Tango Cascabelito en el piano y en vivo en radio, Bohr estaba ansiosamente esperando que Juan Andrés Caruso le trajera las letras que recién había escrito. Cuando Caruso finalmente apareció, Bohr leyó las letras mientras continuaba tocando el piano, y este acto lanzó su nueva fama en el renglón de "canto hablado". El rango vocal de Bohr era limitado, aún así tuvo algo parecido a una carrera como cantante. En 1924 Carlos Gardel grabó Cascabelito, la más famosa de las composiciones de Bohr. 

Poco después Bohr estuvo en una revista en el Teatro Porteño titulada Del Puente Alsina a Montmartre. Pero Bohr nunca olvidó su pasión por la cámara de cine, lo que siempre quiso fue hacer películas. Desde abril de 1925 Canaro estaba ganando vítores en París, y Bohr decidió irse a New York a probar suerte. Antes de partir se encargó de un par de asuntos pendientes: primero se hizo ciudadano argentino; y segundo, ganó un juicio entablado contra un tal Antonio Panigali por violación de su nombre registrado, aunque la sentencia no cubrió su uso de "Mister Bohr" por ser muy genérico. "Che Bohr" llegó a Nueva York en el American Legion el 12 de octubre. Se quedó en el Hotel Astor en Times Square.


El 29 de octubre, a sólo dos semanas de su llegada, Bohr conoció a la pianista clásica argentina Eva Limiñana en su recital en Town Hall, a una cuadra de Times Square. Eva venía de Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos, y estaba en los Estados Unidos desde 1914. Anteriormente se había presentado en el Aeolian Hall de Nueva York, así que es curioso que el recital de Eva en el Town Hall fue anunciado como su "debut". Eva era nada menos que una pianista formidable, el programa de esa noche lo dice todo. Tocó la Toccata y Fugue en D minor de Bach-Tausig; la Appassionata de Beethoven (Sonata Op. 57); unos cuantos Preludios de Debussy; una Polonaise de Chopin; y la Rapsodia Húngara No. 6 de Franz Liszt. Eva y Bohr pronto se casaron, pero al contar el noviazgo en sus memorias Bohr escribió que fue Berta, su segunda esposa, que "finalmente me llevó por el camino del bien".

 

Irónicamente, el recital de Eva fue casi no se mencionó en los periódicos en inglés, y fue totalmente ignorado por el periódico hispano La Prensa, pero La Prensa si le dedicó a Bohr un titular de primera plana el 31 de octubre. Según Bohr, Francisco Ortega, su amigo y editor de la revista Cine Mundial, publicó un titular anunciando la llegada del "Rey del Tango". Tal vez su memoria le fallaba cuando escribió ésto, lo que es hecho es que Cine Mundial mencionó a Bohr en la edición de enero de 1926 (página 16). Ortega también escribía para La Prensa.


 

El calendario de espectáculos hispanos que Bohr encontró a su llegada a Nueva York ese octubre estaba todavía relativamente lento, la temporada de Otoño no había arrancado. En Julio el empresario de Vodevil Edward F. Albee había traído a la soprano Margarita Cueto y al barítono Rodolfo Hoyos, del Teatro Nacional de México, a una gira por el circuito Keith-Albee. Ni Hoyos ni Cueto cantaban Tangos, pero si terminaron en Nueva York donde se convirtieron en parte integral del teatro español por el resto de la década. Ambos cantaron en el Hippodrome ese octubre, y firmaron contratos para grabar con Victor

 

 

Juan Pulido estaba en la ciudad también, activo en varios escenarios, incluyendo un concierto en la Unión Benéfica para celebrar el Columbus Day (Día de la Raza). En tanto, O'Hanlon y Zambuni que habían regresado de su gira que los llevó por Europa con sus "músicos argentinos", pero sin Alberto Infantas, se presentaron en el teatro B. F. Keith's Palace en Times Square. Y el 25 de octubre el Daly's Theater presentó la producción de Esteban Palos del Don Juan Tenorio de José Zorrilla, era de costumbre que los españoles presentaran esta obra cada año en las fechas del Día de los Todos los Santos.

 


En su viaje a Cuba en el verano de 1924, Pilar Arcos había cantado en el Teatro Campoamor de La Habana y otros. En abril de 1925 se unió a la compañía de zarzuela de Amadeo Vives, y allí se enamoró del barítono español Fortunio Bonanova. Bonanova nació en Mallorca en 1895, y se hizo famoso en 1922 como la estrella de la película muda Don Juan Tenorio. En marzo de 1924 viajó a Buenos Aires con la compañía de Vives a estrenar la obra Doña Francisquita, que tuvo un enorme éxito y se presentó por meses en el Teatro Victoria. A Bonanova le encantó el Tango y empezó a cantarlo en muchas de sus presentaciones desde entonces. 


Arcos y Bonanova llegaron a Nueva York a finales de octubre. Pilar le dijo a La Prensa que estaba ocupada preparándose para una nueva serie de grabaciones para Columbia. Dos semanas después, el 15 de noviembre, Pilar regresó al escenario en el Casino Theater en Broadway con Calle 39. Columbia estaba detrás del telón, estaban promoviendo su nueva empresa. La lista de artistas invitados esa noche es representativa de quiénes eran los favoritos de la comunidad hispana de Nueva York, y Bohr no era siquiera conocido. Bonanova estaba allí por supuesto, así como Rosita Fontanar, otra bailarina española que vino de México con Arcos. El maestro José María Lacalle dirigió la orquesta. Conchita Piquer estaba allí también, y Roberto Medrano y Donna Landwehr.

 

En sus memorias Bohr se atribuyó haberse encontrado con Rodolfo Valentino, y haber tocado su Tango Medias de seda para el ídolo. Incidentalmente, la orquesta de Canaro había grabado ese Tango hacía poco. Bohr dijo que Valentino no bailaba "el verdadero Tango argentino", y que lamentó no tener músicos argentinos auténticos, una anécdota similar a la que Enrique Cadícamo contó acerca de Juan Carlos Cobián. Aparte de la veracidad de este cuento, el encuentro debió ocurrir entre el 7 de noviembre, la fecha en que Valentino llegó a Nueva York proveniente de Los Angeles, y el 14 de noviembre, la fecha en que Valentino zarpó hacia Europa en compañía de su amigo Manuel Reachi. Valentino acababa de filmar El Águila, su nueva película para United Artists, y no estaba filmando en Nueva York como dijo Bohr. Valentino iba a Francia, entre otras, a completar su divorcio de Natacha Rambova. 

 

El astuto Mister Bohr estaba buscando oportunidades, hasta intentó ser bailarín. El 17 de noviembre cantó en WMCA aunque es difícil imaginar qué cantaba a esta altura del cuento. Su turno en la radio vino justo después de los South American Troubadours, una agrupación de origen dudoso que acompañaba a los bailarines Fowler y Tamara en los circuitos de vodevil. Los estudios de WMCA estaban localizados en el Hotel McAlpin, y Juan Carlos Cobián tocó el piano allí en 1924, pero no hay nada de evidencia de contacto alguno entre Cobián y Bohr, o de alguna relación entre Cobián y los Troubadours.

 

Especulamos que Bohr conoció al tenor español y actor Martín Garralaga es este viaje. El apellido de Garralaga a veces se deletrea erróneamente en anuncios de la época como "Galarraga". En sus memorias Bohr también mencionó haber visto el espectáculo de Al Jolson "Big Boy" varias veces. A Bohr le encantó y mejoró su inglés viéndolo y cantando las letras de las canciones. Big Boy se presentaba en el Shubert's Theater de la Calle 44, al cruzar la calle del Hotel Astor, y cerró el 6 de diciembre. 



El 6 de diciembre Pilar Arcos y Fortunio Bonanova estrenaron la zarzuela La Canción del Olvido en el Daly's Theater. La compañía Arcos-Bonanova pronto se convertiría en la empresa más activa en teatro hispano en Nueva York en la temporada de Otoño-Invierno. José Moriche estaba entre los artistas del elenco esa noche. La semana siguiente también presentaron la obra Maruxa de Amadeo Vives en el Daly's.

 
El viaje de Bohr a Nueva York coincidió con la transición en los estudios de Columbia de la tecnología de grabación acústica al proceso "eléctrico". En diciembre de 1925 los números de matrices de Columbia pasaron del 93999 al 95000 (saltando los 94000) con sendas grabaciones de Juan Pulido, aunque este salto en sí no es un fiel indicador del cambio a la grabación eléctrica, simplemente la serie 94xxx ya había sido usada en grabaciones anteriores hechas en Buenos Aires. Lo que es más significativo como indicador es el incremento del uso de cuerdas en detrimento de los metales (más violines, menos tubas), aunque esta transición también fue gradual, muchas grabaciones todavía llevaban metales en 1926, especialmente los pasodobles españoles. La temporada de Navidad y Año Nuevo fue muy activa en los estudios.
 

Como estaba planeado Arcos empezó a grabar para Columbia, y trajo a Bonanova al estudio consigo. El repertorio de Tangos de Bonanova en el estudio parece haber estado más al día que el de Arcos, Pulido, o Moriche, también se llamaba a sí mismo Rey del Tango. Y cantaba en un estilo algo raro considerando su formación como barítono de ópera, tal vez intentaba "sonar argentino". También componía Tangos y canciones.

 

Arcos y Bonanova también empezaron a grabar para Okeh. El Tango figuraba prominentemente en su repertorio, y cantaban duos. Las grabaciones de Bonanova para Okeh le dan crédito a una misteriosa Orquesta Típica Argentina, aunque no hay indicación que habían músicos argentinos en la ciudad en el momento que no fueran Cobián o Bohr. Pulido también grabó para Victor, incluyendo otra versión del Es un golfo de Lecuona, que se convirtió en una tonada muy popular en esa tamporada, con grabaciones por Bonanova en Okeh, y la Orquesta Alonzo y Mariano Meléndez (con los Castillians) en Brunswick. Otro conjunto misterioso, la Orquesta Típica Argentina de Justiniano, grabó Es un golfo ese otoño, pero no tenemos nada de información adicional acerca de esa banda aparte del listado en la American Discography of Historical Recordings. Finalmente, la International Novelty Orchestra grabó el popular fox trot de Bohr Oh Paris! para Victor, otra indicación que Bohr estaba tratando de conseguir algún contrato en algún lugar.


Aún más, el pianista cubano Nilo Menéndez Barnet estaba en los estudios de Columbia también, él también grabó composiciones de Bohr, así como algunos éxitos de Canaro del año anterior, evidencia que Bohr viajó con partituras y se hizo buen amigo de Menéndez. Menéndez estaba en Nueva York desde 1924 y había aparecido en la radio con Pulido. Grababa para Columbia desde septiembre de 1925 y ayudó a popularizar ritmos cubanos como el Son y el Danzón. 



La génesis de la Orquesta Típica de Eva Bohr se hace aparente en las grabaciones de la Orquesta Típica "Nilo", especialmente en las matrices de la serie 950xx. Cuando Regal, la filial de Columbia en España, re-editó estas matrices, dieron crédito a Eva en algunas etiquetas. Es poco probable que los Bohr tuvieran una participación directa en estas grabaciones, ya que no tenían una orquesta propia en este momento. En fin, creemos que las etiqueta de Regal no son simplemente un error, sino una indicación de que "los Bohr estaban en el estudio". La presencia de vientos en la orquesta, y una mirada a los listados de matrices de Columbia demuestran que éste era el conjunto de Menéndez. Estas matrices incluyen Organito de la tarde del autor Cátulo Castillo (95041), Galleguita de Pettorossi's (95055), Amigaso de Filiberto's (95056) y Medias de seda del propio Bohr (95066). El investigador Dick Spottswood fecha estas grabaciones en marzo de 1926, pero pensamos que pueden haber sido grabadas un poco antes, en enero de 1926.


Eva y José Bohr partieron rumbo a Buenos Aires en el Southern Cross el 30 de enero de 1926, y llegaron allí el 14 de febrero. Tenían una relación complicada, en sus memorias Bohr escribió que sus amigos lo criticaron por visitar Nueva York y regresar a casa con "una mina argentina más" (chica). Sin embargo, Cine Mundial reportó sobre su matrimonio y regreso a Buenos Aires en términos elogiosos. Juan Miguel Velich y Aurelio Rovelli le dedicaron un shimmy.




Notes

1. Aquí están las re-ediciones Regal de Amigaso y Medias de seda de Nilo.

2. Bohr también era jactancioso, y prodigioso al mencionar nombres. Hay muchas anécdotas en sus memorias que son imposibles de verificar (por ejemplo, que conoció a Mistinguett en Buenos Aires en 1923), sin embargo el cuento de Valentino es casi seguro ficción. Y se olvidó de mencionar que el gran pianista ruso Alexander Brailowsky también estaba en el American Legion. Brailowsky recorrió el mundo en 1925 en una legendaria serie de conciertos donde interpretó todas las composiciones de Frederic Chopin. El 18 de octubre tocó en el Carnegie Hall.

 
3. La revista Cine Mundial fue publicada desde 1916, era una rama de una publicación estadounidense que tomó vida propia. Antes de la Primera Guerra Mundial no se conocía al cinéfilo, y Cine Mundial jugó un papel muy importante en este fenómeno de masas. Tenían reporteros en las grandes ciudades de Ámerica Latina y de España que escribían columnas sobre los acontecimientos en el extranjero. Al leer números antiguos uno tiene la sensación que Bohr debe haber sido un lector asiduo de la revista y que fue inspirado por ésta.

 
4. Confesión: yo no creía que Bonanova cantaba Talan Talan en ese disco, yo pensaba que era Bohr.



 

Acknowledgements

1. Leonardo Palludi por las extraordinarias grabaciones de Regal

2. Dick Spottswood
 
3. Tom Wirtshafter de The Town Hall 
 
4. Don Naides por Medias de seda.

5. Verónica González de Florida International University

6. Enrique Binda como siempre
 
7. Antonio Gaspari por su Cascabelito y otros

8. Lola ❤️



Bibliography

1. José Bohr's Desde el balcón de mi vida
    Sudamericana/Planeta S.A., Buenos Aires, 1987
 
2. Eduardo de la Vega Alfaro's Pioneros del Cine Sonoro III: José Bohr
    Universidad de Guadalajara, México, 1992